Día 50 – Permanecer en el amor
Gracias por permanecer
Llegar al día 50 no se siente como cerrar un ciclo con solemnidad excesiva, sino como levantar la vista, sonreír y decir: valió la pena. Valió la pena detenerse cada día, escribir, leer, incomodarse un poco, reírse otro tanto y seguir. Porque una vida bien vivida no es la vida perfecta, es la vida mirada con conciencia, con gratitud y con sentido.
Hoy celebro años. Y celebro camino. No solo el que empezó hace cincuenta días, sino el que comenzó hace mucho más atrás, con giros inesperados, aprendizajes lentos, otros abruptos, y una fe que ha ido madurando con la vida. Como si Dios tuviera un fino sentido del simbolismo, mi cumpleaños cae dentro de la octava de Navidad, cuando la Iglesia insiste en que la fiesta no se acaba rápido, que lo nacido necesita tiempo para desplegarse.
Hoy también celebramos a San Juan Evangelista, el discípulo amado. No el más ruidoso, no el más heroico a los ojos del mundo, sino el que permaneció. El que se quedó al pie de la cruz cuando otros huyeron. El que recibió a María como madre y, en ese gesto, acogió a toda la humanidad. Juan entendió algo esencial: que el amor no siempre hace ruido, pero sostiene. Que permanecer es una forma profunda de valentía.
Si miro estos cincuenta días con alegría, me doy cuenta de que integrar no fue ordenar todo de una vez, sino aprender a habitar mejor lo que hay. El cuerpo que habla. La herida que ya no manda, pero enseña. El deseo afinado. La fe que a veces camina firme y otras veces en puntillas. La humildad que hace espacio. La familia que prueba la coherencia. Un Dios que no huyó de lo humano, sino que decidió habitarlo.
Estas reflexiones no nacieron desde la certeza absoluta, sino desde la honestidad. Desde una mujer en camino, aprendiendo, ajustando, cayéndose y levantándose. Y si han encontrado eco en otros corazones, es porque lo humano compartido siempre crea puente.
Hoy quiero agradecer. A quienes leyeron cada día. A quienes llegaron a mitad de camino. A quienes solo pasaron una vez. A quienes escribieron mensajes llenos de cariño. A quienes acompañaron en silencio. Este recorrido fue más luminoso porque ustedes estaban del otro lado.
Y hoy, en mi cumpleaños, me doy permiso para decirlo en voz alta como una decisión consciente, no como una consigna ingenua: decido permanecer en el amor. No porque sea siempre fácil, sino porque es lo más verdadero que sé hacer. Permanecer cuando todo fluye y cuando cuesta. Cuando hay claridad y cuando hay dudas. Cuando la vida celebra y cuando aprieta.
Estamos cerrando 2025. Ya se asoma 2026. No sabemos exactamente qué traerá, pero sí cómo queremos caminarlo. Con más coherencia. Con más libertad interior. Con más alegría sencilla. Con más fraternidad.
Cerramos este año y abrimos uno nuevo con una sola decisión:
No sé todo lo que vendrá,
pero sí cómo quiero vivirlo:
permaneciendo en el amor.
¡Gracias, gracias, gracias!


Bendiciones ❤️ feliz cumpleaños
HBD ! Un deleite léerte ❤️❤️