Día 3 – Etapas, ciclos y transiciones: la tercera montaña
Quizás la tercera montaña no está afuera, sino adentro...
David Brooks, en su libro The Second Mountain, describe dos grandes montañas que subimos en la vida:
la primera, del éxito externo; la segunda, del significado interior.
Pero yo creo que existe una tercera montaña: la del equilibrio, la que subimos cuando ya no queremos demostrar nada, sino vivir con sentido.
Los 50, para mí, son ese punto medio entre la cima y el valle.
Ya no escalo para impresionar, sino para comprender.
Ya no corro por alcanzar, sino por mantenerme viva, curiosa, despierta.
La neurociencia dice que el cerebro a esta edad entra en una de sus etapas más creativas y compasivas: somos más capaces de conectar ideas, personas y emociones.
¡Qué hermoso! No estamos en declive, sino en expansión interior.
Quizás esta tercera montaña no tenga aplausos ni medallas, pero tiene paz, propósito y una vista panorámica que solo se gana con los años.
Reflexión del día:
Subir ya no es el reto. El reto es disfrutar la montaña sin prisa.


"Vista panorámica" ¡Me encanta! Sobre todo que es probable que esa vista panorámica sea con espejuelos, aquellos que nos trajo la experiencia de lo vivido y la ilusión de los proyectos por venir.
Tal vez traiga aplausos y medallas, y ojalá que sí, pues es una etapa de la vida llena de creatividad y expresión auténtica, pero lo realmente importante es que ese ya no es el fin :)